Fuentes de radiación natural y artificial

Por Fuentesde.com / hace 6 meses / 0 Comentarios ».

Está en el suelo, el agua y la luz del sol. No podemos sentirlo, pero todos los días estamos expuestos a varias formas de radiación natural además de fuentes artificiales como teléfonos celulares y rayos X.

Y aunque existe un cierto temor hacia la radiación y sus efectos desde eventos tan desagradables como Chernobyl o Fukushima, la radiación es utilizada en múltiples formas para mejorar nuestra calidad de vida.

¿Qué es la radiación y que tipos de radiación existen?

La radiación, que se origina en el griego “radio” (que significa haz de luz) es la emisión de energía hacia el exterior, desde una fuente central.

En otras palabras, la radiación es una forma de energía transmitida a través del aire o no, como una onda electromagnética o partículas. Además de existir naturalmente en el medio ambiente, la radiación también proviene de fuentes artificiales como las actividades médicas e industriales.

La forma más conocida de radiación natural es la luz solar, que consiste en radiación en un rango de longitudes de onda desde los rayos infrarrojos, más largos, hasta los rayos ultravioleta más cortos.

Además de la radiación solar, existen otros tipos de radiación naturales y artificiales que recibimos en pequeñas dosis, como las que provienen de la tierra, el aire que respiramos y fuentes artificiales como las utilizadas en medicina.fuente radiactiva natural

Dividimos todas estas formas de radiación en dos categorías extra de las que ya hablaremos en mayor profundidad en su propio post: la  radiación ionizante y no ionizante.

Los iones son átomos y moléculas que pueden tener una carga eléctrica positiva y negativa. El tipo de radiación que hace que se conviertan en iones se conoce como radiación ionizante. La radiación no ionizante, por otro lado, no tiene suficiente energía para causar este cambio de estado.

Todos recibimos alguna exposición a la radiación ambiental natural, así como radiación artificial ocasional, como rayos X médicos o dentales.

Fuentes de radiación natural

La radiación natural -o la llamada “radiación ambiental”- representa en promedio aproximadamente el 50% de nuestra exposición. Se encuentra en los alimentos que comemos, el agua que bebemos y los materiales de construcción utilizados en nuestros edificios, mientras que la radiación terrestre también proviene del uranio natural enriquecido del suelo y de formas naturales de energía como el petróleo y el gas. Todo esto influye en nuestra exposición a la radiación.

Además de la radiación terrestre, también estamos expuestos a la radiación del espacio o “radiación cósmica”, que aumenta con la altitud.

Cuanto más alto esté por encima del nivel del mar, mayor será la exposición a la radiación cósmica. Las personas que viven en La Paz, Bolivia, por ejemplo, a 3.650 m sobre el nivel del mar, están mucho más expuestas a la radiación cósmica que los residentes de Ámsterdam, Países Bajos, que se encuentra a nivel del mar.

La mayor parte de nuestra exposición a la radiación ionizante proviene de un gas radioactivo natural llamado radón. Este gas se forma a partir de la descomposición radioactiva del uranio, que ha estado presente desde que se formó la Tierra, y tiene una vida media de 4.500 millones de años. Como resultado, el radón seguirá existiendo casi indefinidamente en torno a los mismos niveles actuales.

El radón puede acumularse en edificios, especialmente en áreas confinadas, y la mayor parte de nuestra exposición se recibe en interiores. Su concentración varía según la ubicación, pero nadie puede escapar de la exposición.

Fuentes de radiación artificial

Desde que se descubrió la radiación, la gente se ha beneficiado de su uso en la medicina y la industria. Hoy en día, las fuentes artificiales de radiación global representan alrededor del 21% de nuestra exposición total. En los países industrializados puede alcanzar el 50% debido a un mejor acceso a las imágenes médicas como los rayos X.

La radiación utilizada en medicina es la mayor fuente de radiación artificial a la que están expuestas las personas en los países industrializados. La mayor parte de esta exposición se debe a diagnósticos radiológicos, que son utilizados por los médicos para determinar el alcance de la enfermedad o el daño físico.

En el campo de la medicina nuclear, los compuestos radioactivos llamados radiofármacos también se utilizan para apoyar el diagnóstico, mientras que otra fuente de exposición a la radiación es la radioterapia.

Ejemplos de fuentes de radiación artificial dentro de elementos frecuentes en nuestra vida:

  • Carreteras y materiales de construcción
  • Combustibles
  • Sistemas de seguridad por rayos X
  • Televisiones
  • Teléfonos móviles
  • Antenas de telefonía
  • Lámparas fluorescentes
  • Detectores de humo
  • Relojes luminosos
  • Tabaco
  • Vidrio oftálmico utilizado en gafas
  • Algunas cerámicas

También estamos expuestos a la radiación, aunque en menor medida, del ciclo de la energía nuclear. Esto incluye actividades como la minería de uranio, una exposición mínima al transporte de materiales radiactivos, las precipitaciones radiactivas de los ensayos de armas nucleares y los accidentes nucleares (como Chernobyl y Fukushima).

En promedio, nuestra exposición a la radiación debida a todas las fuentes naturales equivale a unos 2,4 mSv al año, aunque este valor puede variar significativamente dependiendo de la ubicación geográfica.

Fuentes de información usadas:

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